De la seña a la escritura, sin inmobiliaria en el medio. La reserva, el boleto y el recibo que la operación necesita, con respaldo jurídico y listos para firmar.
Vender entre particulares se puede. Hacerlo con papeles improvisados es donde empiezan los problemas.
Recibís la seña y escribís cuatro líneas a mano. No dice qué porcentaje se pagó, ni qué pasa si el comprador se arrepiente. El día que se discute, esa reserva no protege a nadie.
Un modelo viejo, de otra provincia, que cita artículos que ya no existen. ¿Obliga a escriturar? ¿En qué plazo? ¿Con qué garantías? Si el papel no lo dice, no lo tenés.
Firmaron, cobraste la seña, y a las tres semanas el comprador desaparece. O peor: el que se arrepiente es el que compró y ahora te reclama el doble. Sin el papel correcto, quedás a la intemperie.
Una propiedad es la operación más grande de tu vida.
No la firmes con un papel que bajaste apurado.
Los tres documentos que cubren la venta de punta a punta, del momento de la seña hasta la firma del boleto. Cada uno pensado por abogados, al día con el Código Civil y Comercial.
Donde entra la primera plata. Deja escrito el porcentaje del precio que se paga y, si los informes de dominio todavía no están, la reserva sale sujeta a que resulten satisfactorios. La seña bien tomada.
El contrato firme de la venta. Obliga a escriturar, fija precio, plazo y forma de pago, y deja en claro qué pasa si alguien no cumple. El papel que sostiene la operación hasta la escribanía.
El comprobante de cada suma que recibís, con la forma de pago citada para que se pueda rastrear. Nada de "recibí y firmé" sin respaldo.
Lo que estos documentos hacen y un modelo de internet no.
La reserva calcula el porcentaje entregado y te avisa. Con al menos el 25% del precio pagado, el comprador puede reclamar la escritura aunque el vendedor se arrepienta (arts. 1170 y 1171, Código Civil y Comercial). Saber esto define cuánto conviene tomar de seña.
El boleto obliga a escriturar (art. 1017). Y si el vendedor se arrepiente, el juez otorga la escritura en su lugar (art. 1018). Firmado el boleto, la venta no depende de la buena voluntad de la otra parte.
Los documentos son equilibrados a propósito: una cláusula abusiva es nula y no protege, expone. El equilibrio no es generosidad, es lo que hace que el papel aguante el día que lo necesitás.
Comprás una vez y tenés cubierto todo el proceso de tu venta.
Los tres documentos de tu venta, incluidos
¿Sos corredor o inmobiliaria y vendés propiedades seguido? El programa profesional te conviene: estos documentos salen con tu marca y sin descontar contratos.
Un solo pago. Tu acceso llega al correo.
Llenás cada documento con preguntas simples, cuando lo necesitás.
Recibís el PDF listo para firmar con el comprador.
El Kit de Venta cubre tu operación de la seña a la escritura.
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